Enamorado...
Enamorado...
Enamorado del amanecer porque en él yo puedo ver los matices de tu ser.
Enamorado del sol me recuerda tu calor e ilumina mi camino.
Enamorado del canto de las aves, pues recuerdan a mi oído lo dulce y alegre de tu risa y la belleza de tu voz.
Enamorado de las nubes pues me brindan como tu infinidad de fantasías, proveen también a mí un torrente de energía, gotas de agua viva que refrescan mi vida.
Enamorado del ocaso pues reconforta mi ser a pesar de la melancolía, me recuerda como tú viniste a cambiar mi vida.
Enamorado de la noche, mística y romántica, te describe perfectamente sin necesidad de palabras.
Enamorado de las estrellas, porque en ellas yo contemplo los lunares de tu piel activando la imaginación para dibujar con ellos infinidad de constelaciones
Enamorado de la luna, porque al igual que tu mirada me alumbra en la oscuridad, me recuerda tu sonrisa y altera mis emociones. Es cambiante como tu, pero bella sin decir nada
enamorado de la vida, de los astros y el firmamento, pues con ellos yo contemplo desde lejos tu mirada, tu sonrisa, tu ser y todo tu cuerpo.